jueves, 7 de septiembre de 2023

Inicio del curso con un nuevo cometa: Nishimura

Ya comienza el nuevo curso 2023/2024 espero y deseo que se aun buen curso y este cometa que aparece cerca del Sol al amanecer espero que nos traiga alegría y cosas buenas. 

Las cometas me recuerdan a la infancia a los juegos, a lecturas maravillosas como Cometas en el cielo, a los juegos de los afganos sobre los cielos de Kabul volando cometas y el cometa verde que cruzará nuestro cielo nos deja un halo de esperanza en sacar lo mejor que llevamos dentro.

Buen viaje

El cometa Nishimura nos visita estos días: guía para observarlo

Actualizado 
Amaneceres del 5-10 de septiembre
Amaneceres del 5-10 de septiembreTrevinca Skies, CC BY-SA 4.0

Estamos en los mejores momentos para observar el cometa Nishimura, que nos visita estos días. Le decimos cómo hacerlo.

PESCADO CON CAÑA

La mayor parte de los cometas que se acercan a la Tierra son demasiado débiles para ser vistos con el ojo desnudo y pasan desapercibidos. Solo de vez en cuando hay alguno que se hace visible proporcionándonos un bello espectáculo. Estos días hay un cometa, llamado Nishimura (C/2023 P1) que ha despertado mucha expectación. Su nombre proviene de su descubridor, el astrónomo amateur japonés Hideo Nishimura que, el 12 de agosto, utilizó una cámara réflex equipada con un teleobjetivo para rastrear el cielo desde Kakegawa.

El cometa había escapado a las grandes exploraciones que realizan los telescopios dedicados a supervisar el cielo noche tras noche, es un trabajo parecido a la pesca con red. Por eso tiene mucho mérito que el hallazgo lo realizase un astrónomo amateur que, siguiendo el símil, es como si estuviese pescando con caña.

CERCA DEL SOL

Este cometa describe una órbita elíptica alrededor del Sol, su período es de unos 435 años. Su mayor aproximación a la Tierra (a unos 126 millones de kilómetros) tendrá lugar del 12 de septiembre, mientras que el perihelio (punto de máximo acercamiento al Sol, a unos 34 millones de kilómetros) se producirá cinco días más tarde. El cometa pasará entonces tan cerca del Sol que no parece imposible que se desintegre. Para orientación, recordemos que la distancia Tierra-Sol es de unos 150 millones de kilómetros.

Visita del cometa Nishimura | JPL/Horizons
Visita del cometa Nishimura | JPL/HorizonsJPL/Horizons

La órbita del cometa está inclinada con respecto a la órbita de la Tierra, de tal manera que, durante su visita, el cometa siempre se presenta cerca de la línea de mirada al Sol. Por ello, solo es visible al amanecer, muy cerca del horizonte, justo antes del orto solar. Desde nuestras latitudes, en estos días de primeros de septiembre, puede observarse a unos 15 grados de elevación por el horizonte este, como decimos, justo antes de que se levante el Sol. Cada día que pasa, el cometa está más y más próximo al Sol, de forma que a mediados de septiembre quedará engullido en el resplandor solar y no será observable.

BRILLO Y MAGNITUD

Cuando se descubrió, el 12 de agosto, el cometa ya tenía un brillo moderado (magnitud aparente 10,6) que fue aumentando de forma progresiva durante las dos semanas siguientes hasta alcanzar magnitud 7 a finales de agosto, por lo que aún resultaba difícil para que pudiésemos observarlo a simple vista y debíamos utilizar prismáticos. Recordemos que la escala de magnitudes en astronomía es inversa: una magnitud mayor significa menos brillo. Por ejemplo, el brillantísimo Venus tiene ahora magnitud -4,5 y nuestros ojos alcanzan a divisar estrellas tenues de hasta magnitud 6.

Evolución de la magnitud y la elongación del NIshimura)
Evolución de la magnitud y la elongación del NIshimura)cobs.si/RB

En la gráfica adjunta se muestra el aumento de brillo del cometa según se aproxima al perihelio. Las medidas son las cruces blancas y verdes, mientras que el comportamiento previsto se muestra con la curva anaranjada. Vemos que el aumento de brillo de Nishimura se produce lentamente, lo que indica que, muy posiblemente, nos encontremos ante el fragmento de un cometa mayor que ya pudo haberse roto en pedazos en un paso previo por la proximidad del Sol.

También en la misma gráfica se representa, mediante una curva blanca, la separación aparente, proyectada en el cielo, del cometa al Sol, es lo que se denomina elongación solar (se mide en grados, en el eje a la derecha). Vemos como la elongación va disminuyendo hasta el perihelio, cuando el cometa se encuentra en la misma línea de mirada que el astro rey.

DÓNDE MIRAR

Si su comportamiento no nos da sorpresas, el brillo del cometa seguirá aumentando durante la primera quincena de septiembre: el día 4 alcanzaría magnitud 6 y pasaría a ser visible a simple vista, el día 11 tendría magnitud 4, y el 17, en el perihelio, alcanzaría magnitud 3, la máxima, pero ya en el perihelio, el cometa está demasiado próximo al Sol para ser visible.

Amaneceres del 5-10 de septiembre
Amaneceres del 5-10 de septiembreStellarium/RB

Ahora, en la primera semana de septiembre el cometa va saliendo de la constelación de Cáncer y pasa a Leo. Teniendo en cuenta que para observarlo conviene lograr un compromiso entre el brillo creciente del cometa, su elevación sobre el horizonte y su separación del Sol, mirando las gráficas resulta que la mejor ventana para su observación podría estar entre el 5 y el 9 de septiembre (en torno al punto donde se corta la curva anaranjada con la blanca).

Para observar el Nishimura, hay que madrugar un poco más que el Sol. Como este se levanta hacia las 7:45 hora peninsular, conviene comenzar la observación una hora antes, situarse frente al horizonte este, en un lugar completamente libre de obstáculos y mirar a la izquierda de la línea que une Venus (que está sumamente brillante estos días) con Régulo, la estrella más brillante de Leo. Como la Luna está ahora en fase menguante, su resplandor resulta particularmente molesto durante la primera semana del mes.

Pero aún en estos días, solo unos ojos agudos y un poco expertos serán capaces de localizar el suave resplandor difuso del cometa a simple vista: Siempre será muy aconsejable (y puede que imprescindible) utilizar unos buenos binoculares o un pequeño telescopio.

Rafael Bachiller es director del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional) y académico de la Real Academia de Doctores de España

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