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Arte robado en África
El arte saqueado de África | DW Documental
miércoles, 1 de septiembre de 2021
Está a salvo Shamsia Hassani
Shamsia Hassani, primera grafitera de Afganistán y activista, está a salvo

Imagen: Tomada de IG @shamsiahassani
"Death to darkness" (Muerte a la oscuridad), es el mensaje de Shamsia Hassani en sus redes sociales, a quien reportan a salvo.
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CIUDAD DE MÉXICO. La activista y primera mujer grafitera de Afganistán, Shamsia Hassani, quien ha dado voz a las mujeres de su país a través de sus murales y obras callejeras, y en contra del Talibán, se encuentra a salvo, informó su agente a la corporación de medios alemana, Deutsche Welle.
Dos días después de que el grupo extremista Talibán entrará a Kabul y tomará el poder de la nación, Hassani publicó en sus redes sociales su más reciente obra con un llamado poderoso: "Death to darkness" (Muerte a la oscuridad).
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La obra representa a una mujer de rodillas en el piso, con las manos cubriéndose el rostro en señal de dolor y con una pequeña maceta de diente de león -que en un grafitti anterior sostenía en las manos- tirada en el piso. Junto a ella, una figura masculina está de pie y solo se pueden ver sus zapatos, sus pantalones y una mano en forma de garra que sostiene un fusil.
El 14 de agosto, un día previó a la toma de Kabul, Shamsia publicó una trabajo similar, pero en él, la joven mujer está de pie, con la cabeza mirando hacia arriba, enfrentando a la misma figura masculina que porta un arma -y cuyo rostro y ojos sí son visibles y la miran fijamente- tan solo con la maceta de diente de león entre las manos.
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"Maybe it is because our wishes have grown in a black pot" (Quizá es porque nuestros deseos han crecido en una maceta negra) reza el mensaje de Shamsia en el post.
El 19 de agosto pasado, la corporación de medios alemana, Deutsche Welle o DW, publicó en su sitio en español que se había contactado con el agente de Hassani, pero este informó que la artista no estaba disponible para entrevista y que se encontraba en un lugar seguro y secreto.
Shamsia tiene 33 años y es la primera artista de graffiti femenina de Afganistán. Comenzó su trayectoria y activismo durante la última década de la posguerra en ese territorio y ha sido reconocida a nivel internacional con exposiciones en Estados Unidos, Europa y Asia.
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Formó parte de la lista 2014 de los 100 mejores pensadores globales de la revista estadounidense Foreign Policy.
La artista retrata a las mujeres de su país a través de un personaje femenino que siempre aparece en sus obras, el cual representa orgullo, alegría, ruido -a menudo porta distintos instrumentos musicales- calidez y cambios positivos.
Sus pinturas coloridas habían quedado plasmadas en edificios abandonados y dañados por las bombas de la guerra, con lo cual busco transmitir no solo esperanza a las mujeres afganas, sino a toda su población.
Hasta antes del regreso de los talibanes al poder, luego que fueran derrocados en 2001 por tropas estadounidenses, era catedrática en la Universidad de Kabul.
Las mujeres afganas no solo ven en riesgo los derechos que han ganado en los últimos 20 años, luego de la caída del régimen Talibán, sino sus propias vidas.
El Talibán es un grupo teocrático, es decir, que se conducen en nombre de dios. Sin embargo, realiza una interpretación restrictiva del Corán de la que emana la Sharia, o normas y códigos de conducta.
Bajo esa interpretación, las mujeres están privadas de múltiples derechos humanos; ellos, trabajar fuera de sus hogares, salir de su casa sin estar acompañadas de su mahram (pariente cercano masculino como padre, hermano o marido) o estudiar.
La restricción más conocida es la imposición de la Burka, un vestido que cubre a las mujeres de la cabeza hasta los pies.
Además, azotes, palizas, lapidaciones o abusos verbales son los castigos para las mujeres que violen las reglas.
Tras la toma del poder el pasado 15 de agosto, el grupo extremista prometió el perdón a los ciudadanos afganos que colaboraron con el antiguo gobierno y con la ocupación extranjera de Estados Unidos y una coalición internacional.
Anunció además que respetaría los derechos de las mujeres conforme a la Sharia.
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miércoles, 24 de junio de 2020
viernes, 19 de junio de 2020
domingo, 7 de junio de 2020
jueves, 28 de mayo de 2020
Representación artística del verbo migrar
Representación artística del verbo migrar
La Colmena expone en Madrid las obras de diez jóvenes artistas que interpretan el sentido de la migración y las fronteras

Valla fronteriza de Víctor G. Carreño en la que se enreda un cactus, mientras unos pájaros vuelan libremente sin rumbo hacia alguna parte
“Disculpad, vamos a hacer una perfomance”, decía una de las organizadoras de la exposición Migraciones, reclamando la atención del público. De forma casi inconsciente, los espectadores se iban apartando y se situaban alrededor de la sala hasta formar un círculo. Los responsables de La Colmena bajaron las persianas, apagaron las luces y repartieron tres linternas. En medio del silencio y la oscuridad, aparecieron Víctor y Víctor. Clic, clic. Algunos encendieron sus linternas para alumbrar la escena. Los dos bailarines se paseaban con solemnidad por la sala y se despedían, aleatoriamente, de algunos miembros: tocaban el estómago de esos desconocidos, en un intento de contagio y traspaso de energía. Víctor y Víctor se colocaron frente a frente y empezaron a escalarse los cuerpos. Primero uno, luego el otro. Pasaban por encima del hombro, resoplaban, se quedaban arriba suspendidos, como si el cuerpo del compañero fuera una valla, una frontera infranqueable y rígida. Una vez, dos, tres. Veinte veces y, en cada ascensión, los movimientos se tornaban más temblorosos, más duros, más cansados. Víctor y Víctor sudaban, gemían, pero no dejaban de escalar.
La actuación Circulación. El camino más corto sintetizó, de un modo acertado, el sentido de la exposición: el ciclo constante de la migración y el movimiento de las personas a través de las fronteras. Agotamiento y repetición se convierten, así, en un ritual. La Colmena, un proyecto artístico de la plataforma cultural La Grieta, plantea en esta muestra el significado de la palabra migración. Diez artistas jóvenes menores de treinta años y residentes en España fueron los seleccionados para representar, según su criterio, el concepto migración y el resultado, es decir, las obras, se exhiben en la calle Velarde, 14 durante el fin de semana del 19 al 21 de febrero, justo antes de Arco y las grandes ferias de arte contemporáneo.
La exposición, comisariada por Alicia Sen, Mun-Jung Chang Park y Cristina Herraiz, plasma las distintas visiones y formas de expresión en el campo artístico. Clara Cebrián reflexiona en torno al universo en expansión y, bajo sus imágenes interestelares, escribe cosas como: «Con mucho tiempo para pensar, igual se me ocurre alguna idea, son las 19:41 del 11 de febrero de 2016». Elena Feduchi, por su parte, da vida a pájaros enjaulados que nunca tendrán la posibilidad de migrar. Ellos, igual que las personas en muchas ocasiones, no son conscientes de esa reclusión inadvertida.
Daniel Schweitzer propone la capacidad de re significar a través de sus estructuras de acero poliédricas que ofrecen una red de caminos infinitos, dando a entender que una decisión puede determinar las consecuencias siguientes. En la exposición destacan los obstáculos en forma de frontera constante. Por ejemplo, Radiografía de un muro del arquitecto y artista Carlos Ramírez Pantanella, en el que un muro marrón sobre tela destaca sobre una pared blanca, de la que también sobresalen los ladrillos. O, también, la valla fronteriza de Víctor G. Carreño en la que se enreda un cactus, mientras unos pájaros vuelan libremente sin rumbo hacia alguna parte.
Los refugiados en Europa y los emigrantes que han saltado vallas constituyen el punto de denuncia dentro de la exposición. La emigración como salvación; la búsqueda de algo mejor. Irse sin saber cuándo volver. En la sala hay repartidas noticias de El País y Eldiario.es que proporcionan datos espeluznantes que inducen al visitante a reflexionar.
El concepto migración, tan amplio, tan abstracto, adquiere un significado completamente distinto dependiendo del contexto. Pájaros que vuelan para subsistir, personas que emigran para sobrevivir, jóvenes que saltan vallas pidiendo auxilio. Fronteras en forma de prejuicios. Fronteras que impiden el desarrollo, que impiden ver más allá. Fronteras que, en muchos casos, son invisibles, pero determinantes. Obstáculos que no permiten migrar. Obstáculos que condicionan.


