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miércoles, 1 de septiembre de 2021

Shamsia Hassani, artista y activista

 Desde la llegada de los talibanes

Shamsia Hassani, la artista callejera afgana que se volvió viral pero no se sabe dónde está

Según críticos, su trabajo muestra que "quitarse el pañuelo no es lo mismo que liberar a las mujeres.

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La oscuridad y la luz, en un trabajo de la afgana Shamsia Hassani.

Su heroína es una mujer capaz de hacerlo todo. De volar, de expresar coraje, libertad, orgullo, alegría, y empoderada de darle un giro positivo a las cosas. El bello trabajo artístico de la artista afgana Shamsia Hassani, nacida en Teherán en 1988, se multiplicó en grupos de chats y redes sociales, en correos electrónicos y fotos compartidas de sus obras, con la caótica y vertiginosa caída de Kabul en manos del régimen talibán.

El acontecimiento significó el final de los derechos humanos de las mujeres. Con paradero por ahora desconocido, Hassani se ha ingeniado para continuar hablando a través de su arte en Twitter e Instagram. La frase que abre su website es una convicción: “El arte cambia la mente de la gente y la gente cambia el mundo”.

Una de sus obras, de trazos delicados y colores armoniosos, una mujer con hiyab morado toca el piano mientras una lágrima cae por su mejilla, en medio de rascacielos azules. Vulnerable y fuerte, melancólica y sola, se expresa en libertad. Es apenas una pieza de las muchas que ha logrado con su pasión por el arte y por la defensa de los derechos de las mujeres y niñas afganas.

Cofundadora del colectivo de artistas contemporáneos Rosht, que promueve el arte y la cultura contemporánea en Afganistán a través de programas, talleres, seminarios y exposiciones, la obra de Hassani -tanto en graffitis como en pintura, dibujo y arte digital- ha sido expuesto no solo en Afganistán, sino también en los Estados Unidos, Dinamarca, Australia, Alemania, Irán, India, Noruega, Italia, Suiza y Vietnam donde también ha dictado conferencias. Hoy el grupo artístico se convirtió en Bernag Arts.

Recibida en la Universidad de Kabul en escultura, luego de que Irán le negara el derecho a estudiar Bellas Artes, ha dotado a su personaje -que se multiplica en otras mujeres iguales- de largas pestañas (solo eso en el rostro) y actitud libertaria; a veces luce triste ante el poder de las armas, pero sus colores y la escena en la que destaca contrasta con las paredes ruinosas que embellece.

Sobre muros perforados por la guerra, Hassani aporta la vida del color y narra una historia abierta empecinadamente a una esperanza. Su personaje, que lleva la cabeza cubierta aunque a veces se desmelena, es un permanente recordatorio de la invisibilidad a la que están sometidas las mujeres y niñas afganas en una sociedad con supremacía machista y retrógrada.

Hassani es la primera artista callejera de Afganistán. Según sus propias palabras tanto en sus murales como en sus series de dibujos y pinturas, su intención ha sido conferirle a su personaje “poder, ambición y voluntad de alcanzar sus metas”.

Un país herido

Con su trabajo artístico en las calles de Kabul, la artista ha logrado crear empatía con esa o esas mujeres nacidas de su mano que, según su creadora, puede “traer cambios positivos a la vida de las personas”.

Durante la última década, las obras comenzaron a ser apreciadas entre las mujeres de su país y han servido de inspiración a miles de afganas a las que Hassani ha estimulado a explotar su propia creatividad en clase de arte y a través de su festival del graffiti. Desde que volvió a Afganistán en 2005 se dedicó a enseñar escultura en la Universidad de Kabul.

Sueños de música. Un dibujo de Shamsia Hassani una pared mientras pasa una mujer cubierta.

Sueños de música. Un dibujo de Shamsia Hassani una pared mientras pasa una mujer cubierta.

Resulta conmovedor leer sus reflexiones sobre su país antes del regreso de los talibanes al poder la semana última: “Afganistán es como una persona que estaba muerta durante la guerra y después de la guerra ha vuelto a nacer. Ahora necesita tiempo para madurar. Hay muchísimos problemas heredados: edificios bombardeados, desigualdad de géneros, acoso en la calle, actos de violencia contra la mujer. Los artistas pueden hacer que cambie la mentalidad de la gente, y la gente a su vez puede hacer que cambie la sociedad”.

Su sueño se ha roto en pedazos de forma brutal en la última semana.

Con atuendos tradicionales y la cabeza cubierta, las mujeres de Hassani suelen estar aferradas a instrumentos musicales, de preferencia un pequeño piano. Embellecer la ciudad con color en medio de la oscuridad de la guerra es parte de su misión, ha dicho la artista.

Durante una residencia en el Museo Hammer de Los Angeles, Estados Unidos, su trabajo fue favorablemente destacado: “Con líneas audaces y ángulos agudos, sin bocas visibles, sus mujeres a menudo portan o tocan instrumentos musicales, que les proporcionan una voz, un vehículo para la autoexpresión. En la serie Secret, las mujeres usan la burka, que los occidentales a menudo asumen como una forma de opresión, pero en el trabajo de Hassani, la tela transparente revela la fuerza y ​​la humanidad de la mujer debajo, a pesar de estar cubierta”.

Siempre, la libertad. En la obra de Shamsia Hassani, artista afgana.

Siempre, la libertad. En la obra de Shamsia Hassani, artista afgana.

Es interesante la lectura crítica que se hace de una prenda confeccionada para invisibilizar a las mujeres afganas: “Ella está tratando de señalar que elegir la burka o el hiyab no es el problema; las mujeres no serán verdaderamente libres hasta que puedan hablar por sí mismas y ser escuchadas. Hassani se ha propuesto desestigmatizar las percepciones erróneas de las mujeres musulmanas cuando ilustra que quitarse el pañuelo no es lo mismo que liberar a las mujeres”.

En la serie Birds of No Nation “las mujeres observan ciudades desde los tejados. Han llegado a una nueva ciudad en busca de refugio del caos de su tierra natal, de la misma manera que las aves migran en busca de alimento y seguridad. Sin embargo, estas mujeres que viven en una tierra extranjera están constantemente mirando hacia afuera”, se dice en un texto crítico.

La serie habla de la migración masiva de ciudadanos afganos a países vecinos, un fenómeno penoso que la artista ha conocido desde siempre, incluso en su propia piel. Aunque nació en Irán nunca dejó de ser una refugiada afgana.

Un mundo de otros. La obra de la afgana Shamsia Hassani.

Un mundo de otros. La obra de la afgana Shamsia Hassani.

Shamsia (“Sol” en su lengua) comenzó a pintar murales callejeros en 2010, junto a Chu, artista británico del graffiti, junto a otros ocho artistas. Los problemas existentes en el país los desalentó, pero Hassani que decidió perseverar: “Estaba sola con muchas ideas, llena de energía, y el graffiti me permitía tapar los malos recuerdos de la guerra en la mente de las personas, acercarles el arte, porque los afganos no tiene posibilidad de visitar una galería de arte o un museo. Cuando el arte está en el exterior por más tiempo, las personas lo memorizan y se hace parte de su vida, les da color”.

Sus mujeres están presentes en todas sus obras porque “hay muchos que olvidan toda la tragedia que enfrentan las mujeres en Afganistán, por eso utilizo mis pinturas como un recordatorio y trato de hacerlas más grande de lo que en realidad son; más fuertes, felices y en movimiento”.

En 2020 su trabajo artístico sobre billetes de dólares y euros se expuso en Sakura Gallery de París. Durante la cuarentena del año pasado, la artista celebró el arte con una exposición on line desde su departamento.

En 2019 Berang Arts realizó su última exposición en Kabul en la que Shamsia colaboró ​​con las artistas afganas Jahan Ara Rafi y Nabila Horakhsh, en la Asociación de Fotógrafos de Afganistán.

Aunque su sueño de ver libres y respetadas a las mujeres y niñas afganas se deshizo en los últimos días, Hassani no deja de soñar y afirma que le encantaría colaborar con Banksy. Todo su trabajo puede conocerse en su sitio web (shamsiahassani.net) o a través de sus redes en IG y TW (@shamsiahassani).

PK

Shamsia Hassani, la grafitera afgnana

 

La grafitera Shamsia Hassani da voz a los temores de las mujeres afganas

La conocida artista callejera de Afganistán retrata a mujeres afganas que se enfrentan a las amenazas de los talibanes. A pesar del peligro, sigue oponiendo resistencia con su trabajo.

    
 Shamsia Hassani Künstlerin Aghanistan

Shamsia Hassani ha alcanzado cierto nivel de éxito internacional en los últimos años. Es la grafitera y artista callejera más conocida de Afganistán, famosa por su audaz manera de dar voz a las mujeres de su país. Viaja para pintar murales in situ y participar en exposiciones en galerías en numerosos países de Estados Unidos, Europa y Asia.

En 2014, apareció en la lista de los 100 mejores pensadores globales de la revista de EE. UU. Foreign Policy y también fue incluida en el segundo volumen de Goodnight Stories for Rebel Girls, una colección de retratos de mujeres innovadoras de todo el mundo, todo un éxito de ventas.

Pesadilla de Shamsia Hassani

"Pesadilla": cuando los talibanes tomaron el poder en gran parte de Afganistán (obra publicada el 9 de agosto).

Más resonancia en redes sociales

La semana pasada, cuando los talibanes tomaron una provincia afgana tras otra, y finalmente se apoderaron de Kabul, la presencia de Hassani en las redes sociales tuvo aún más resonancia.

Desde hace días, las mujeres evitan en gran medida los espacios públicosde la capital, y muchos artistas han eliminado mensajes de chat y cuentas de redes sociales, por temor a las repercusiones violentas y en potencia fatales de los talibanes.

Después de la toma de poder de Kabul por los talibanes, en las cuentas de redes sociales de Hassani no hubo movimiento durante unos días, por lo que sus seguidores temieron por su seguridad.

Una nueva imagen de su serie reciente, titulada Muerte a las tinieblas, se publicó al final el martes (17.08.2021) por la noche. Fue la confirmación de que seguía trabajando y dando voz a las vivencias de las mujeres afganas.

DW contactó al agente de Hassani, quien dijo que la artista no estaba disponible para una entrevista, pero que estaba en un lugar seguro y secreto.

Shamsia Hassani: la obra Quizá porque nuestros deseos han crecido en una maceta negra.

"Quizá porque nuestros deseos han crecido en una maceta negra", escribió la artista poco antes de que los talibanes se hicieran con el poder en Kabul (obra publicada el 14 de agosto).

Mujeres artistas bajo doble amenaza

Publicar esas imágenes ahora en Afganistán es un paso valiente. La mayoría de los analistas y activistas de derechos humanos creen que los talibanes impondrán restricciones draconianas y castigos mortales a las mujeres, como hicieron durante su gobierno en los años noventa del siglo XX.

Las artistas se enfrentan a una situación doblemente peligrosa: por ser mujeres y además por realizar trabajos que los talibanes consideraron ya en el pasado,como una violación de su estricta interpretación de la ley islámica.

"Algunas personas piensan que el arte no está permitido en el islam y luego sienten que deberían detenerme... Si muchas mentes cerradas se unen, serán muy poderosas y podrán hacer cualquier cosa", dijo Hassani en una entrevista en video de 2016 para The Creators Project.

Shamsia Hassani: Muerte a la oscuridad

"Muerte a la oscuridad", su última obra publicada después de que los talibanes volvieran a gobernar Kabul.

Visibilizar a las mujeres y cambiar la percepción

Nacida en 1988 en Irán de padres afganos refugiados, Hassani comenzó a hacer grafitis y arte callejero en 2010, después de haber estudiado pintura y artes visuales en la Universidad de Kabul.

La precaria situación de las mujeres y las niñas en la sociedad afgana, dominada por los hombres, es el tema que domina su trabajo. De hecho, la capacidad del grafiti para resaltar públicamente los desafíos que enfrentan las mujeres afganas, pero también su fuerza y resolución, fue una de las principales razones por las que Hassani eligió grafitear, dijo a la plataforma Street Art Bio.

Quería cambiar la forma en que la gente percibe a las mujeres afganas, incluidas las que usan burka, dijo: "Trato de mostrarlas más grandes de lo que son en realidad, y modernas, felices, en movimiento, tal vez más fuertes. Intento que la gente las mire de manera diferente ".

Hassani también ha utilizado su arte para responder directamente a los ataques de los talibanes y otros grupos extremistas, creando imágenes de dolor y pérdida. 

Obra de Shamsia Hassani

Hassani creó esta obra después de que hombres armados atacaran la Universidad de Kabul, donde ella trabaja.

 Obra de Shamsia Hassani

La respuesta de la artista a un ataque perpetrado por radicales islamistas en una sala de maternidad, donde fallecieron mujeres embarazadas y bebés.

Las mujeres de la artista muestran un amplio espectro de emociones: anhelo y desafío, esperanza y angustia, libertad y miedo. No tienen bocas, pero sí elementos de la naturaleza o instrumentos musicales.

"Los uso [instrumentos musicales] como símbolo para que las mujeres toquen su voz con ellos. Pueden usar instrumentos musicales para hablar con la gente, para hablar más alto y [llamar] más la atención, ya que no tienen boca. Pero este instrumento musical les da poder para hablar en sociedad", dijo Hassani a DW en 2018.

En sus obras, la protagonista suele tener "los ojos cerrados, porque, por lo general, no tiene nada bueno que ver a su alrededor ... y a veces no puede ver su futuro. Y por eso tiene los ojos cerrados, pero eso no significa que no pueda ver", agregó la artista.