lunes, 11 de septiembre de 2023

RUPI KAUR


Rupi Kaur: “Al recitar mi poesía en el escenario me siento una estrella de rock and roll”

MAGAZINE ESPECIAL 8M

Con apenas 28 años, este referente feminista indo-canadiense es ya la poeta más leída del mundo con solo dos títulos y ocho millones de libros vendidos 

Después de 'otras maneras de usar la boca' y de 'el sol y sus flores', Seix Barral en castellano y Empúries en catalán publican 'todo lo que necesite existe ya en mí' en el que cuenta un episodio de abusos y su depresión

La autora canadiense Rupi Kaur acaba de publicar 'todo lo que necesito existe ya en mí' en Anagrama (castellano) y Empúries (catalán)

La autora canadiense Rupi Kaur acaba de publicar 'todo lo que necesito existe ya en mí' en Anagrama (castellano) y Empúries (catalán) 

 Nabil Shash

Rupi Kaur es un fenómeno planetario. Sus versos han enganchado a la poesía a millones de chicas que han visto en ella un espejo que habla de soledad, de inseguridad, de autoafirmación femenina, de un cuerpo que cambia, que sangra, que da placer y que intenta huir de la lupa del patriarcado, de la desigualdad. Con mensajes contundentes y directos, Kaur (1992), canadiense de origen indio, sorprendió con el autoeditado otras maneras de usar la boca (en su trabajo no hay mayúsculas); luego llegó la reválida con el sol y sus flores. Entre los dos poemarios ha vendido ocho millones de ejemplares.

No quería que los abusos y la depresión formaran parte de mi historia, de mi vida. Pero me di cuenta de que tenía que explorarlo y contarlo

Rupi Kaur

Ahora, Seix Barral (traducción de Elvira Sastre ) y, en catalán, Empúries (Bel Olid) publican todo lo que necesito existe ya en mí, donde la autora y referente feminista se enfrenta a dos de los leviatanes de su vida: un episodio de abusos sexuales y una fuerte depresión. “No quería que todo eso formaran parte de mi historia, de mi vida. Pero me di cuenta de que tenía que explorarlo y contarlo”. En 2018, Magazine la visitó en Toronto. Esta vez el encuentro vía Zoom con un escritora que reivindica el poder de la amistad por encima del amor y que ha recobrado la calma... gracias a la pandemia.

Kaur, fotografiada en plena gira antes de la pandemia por Estados Unidos

Kaur, fotografiada en plena gira antes de la pandemia por Estados Unidos 

 Cortesía Seix Barral / Rupi Kaur

Hace dos años, en Toronto, nos explicó lo que le costó acabar el sol y sus flores y que se estaba batiendo en duelo con su tercer libro. Lo ha logrado.

Hubo buenos y malos días. Un día me parecía buenísimo y al siguiente tenía una crisis monumental. Me he pasado dos años así. El mes antes de la publicación era toda inseguridad y miedo: ¿Un libro de poesía en pandemia? ¿Quién lo va a comprar? No podía ni ir de gira. Y cuando salió…

¿Qué descubrió?

Cuando saqué el primero sentí que tanto éxito era fruto de un accidente, de la suerte; con el segundo pensé que lo compraron porque el primero tuvo éxito; con el tercero decidí que iba a hacer lo que quisiera, dejar a un lado el drama y la ansiedad y me siento muy bien.

¿Cuánto tiempo deja madurar sus poemas? ¿Los silencia un tiempo?

Sí, especialmente en el primer episodio en el que trato sobre los abusos y la salud mental. Creí que nunca iba a publicarlos, pero los escribí porque lo necesitaba. Pensaba que lo guardaría para mí. En realidad, me había estado negando todo eso sobre lo que escribo. No quería que la agresión sexual y la depresión formaran parte de mi historia, de mi vida, pero me di cuenta de que tenía que explorarlo y contar. Al inicio escribí muy libre, sin corregir nada, sin parar. Unos 10 meses antes de sacar el libro, justo cuando el editor espera que lo entregues, empecé a retocar (risas).

Kaur ha publicado tres poemarios, con los dos primeros ha vendido 8 millones de ejemplares

Kaur ha publicado tres poemarios, con los dos primeros ha vendido 8 millones de ejemplares 

 Nabil Shash

¿Era un diario personal?

Sí, sobre todo porque los episodios más traumáticos están al inicio y así puedo acabar el libro con esperanza. Las primeras versiones eran tan deprimentes que mi equipo me decía “sí, están muy bien… pero podrías intentar que el lector no se pase el tiempo llorando”.

¿Es una mujer nueva?

Espero que sí. La primera vez que nos vimos era una chica que estaba pasando por muchas cosas. Ahora, me siento firme y sólida, nadie ni nada puede conmigo. He intentado dejar atrás la montaña rusa de emociones y dudas y darle prioridad a mi felicidad .

Los poemas sobre los abusos sexuales no fueron difíciles de escribir, las palabras venían a mí; en los de mi depresión me costó más, no las tenía

¿Fue difícil plasmar sus sentimientos sobre los abusos y la depresión que sufrió?

En los poemas en los que hablo de los abusos sexuales no diría que fueron difíciles de escribir porque no busqué las palabras, vinieron a mí sin miedo. En los de mi depresión, ahí sí me costó más porque no tenía las palabras y eso me debilitaba. Fue un desafío hallarlas, pero me sirvieron para huir de esa enfermedad. Escribir fue duro y corregirlos más: con alguno me peleé hasta 10 horas seguidas.

Rupi Kaur siempre escribe sus poemas en mínúscula, siguien la tradición punjabí

Rupi Kaur siempre escribe sus poemas en mínúscula, siguien la tradición punjabí 

 Carlota Guerrero

¿Cuánto tiempo le llevó escribir: “me callaré cuando / podamos decir agresión sexual / y ellos / dejen de gritar mentirosa”

Me cuesta escribir del trauma, pero una vez me puse, lo veo como un camino de supervivencia, optimismo y fuerza. Este poema en concreto me costó meses y estuvo buscando las palabras justas hasta poco antes de entregar el manuscrito.

¿Así espanta a sus fantasmas ?

Los ahuyento, sí. He llegado a la conclusión de que mis escritos son autónomos, de que ya no controlo mi poesía. Durante mucho tiempo me he peleado a brazo partido, pero no la domino. Lo que me queda es explicar mi verdad. Este libro cuenta que he sobrevivido.

Mucha gente se mete en las redes y muestra su sonrisa más reluciente… usted las usa para desnudar sus sentimientos…

Necesitaba hacerlo. Empecé en las redes sociales, ahí es donde mostré mi trabajo por primera vez. Ahora las uso más para poner sobre la mesa los temas sobre los que escribo, para que haya debate. Hubo un momento en que me entró miedo a fallarle a la gente. Ya no, quiero hablar y denunciar.

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El cuerpo es el principio y el final de su trabajo. ¿Ha sido un viaje muy largo?

Para mí, el título todo lo que necesito existe en mí, la idea y la conversación gira en torno a la idea de cuerpo como recipiente del alma. Pero a veces uno y otra están desconectados, habitan bajo un mismo techo pero no conviven. Lograr que se acompasen es una manera de luchar contra la vulnerabilidad.

Hay un contraste muy marcado entre los poemas que vuelan con alegría y los que son una espina clavada muy hondo.

Sí hay esa dualidad. Hubo un momento en el que creí que ya no habría felicidad en mi vida. Mi mente me lo decía, era una mentira y me la creía. Luego descubrí que no y que escribir podría ayudar a más gente. Por supuesto que la felicidad es una idea muy fugaz: no es que la encuentras y te la quedas para siempre.

Kaur fotografiada en su país de origen, en el famoso festival literario de Jaipur

Kaur fotografiada en su país de origen, en el famoso festival literario de Jaipur 

 Nabil Shash

A veces la felicidad solo es ausencia de dolor, algo bastante más sencillo y humilde que lo que nos venden.

En Occidente estamos obsesionados con la felicidad, pero en sí no es un fin. Valoro la esperanza que nos sirve para no rendirnos.

¿Para quién escribe?

Para mí, pero los lectores siempre están en mi mente. Mentiría si dijera que no pienso en lo que ellos opinarán de mi trabajo, pero mi estrella polar me dice que tengo que escribir con honestidad y para mí.

Es la autora que más libros de poesía ha vendido en esta galaxia.

Es una locura absoluta. Es algo muy grande; yo soy una chica normal y corriente…

¿No se siente una estrella de Rock?

Cuando escribo no, me veo rara, insegura. Cuando subo al escenario a recitar mis poemas, ahí sí me siento una estrella de Rock.

Muchas  decisiones que tomo están marcadas por la culpa que siento al pensar cuánto esfuerzo han dedicado mis padres toda su vida a poner comida en la mesa

Los poemas dedicados a sus padres son muy poderosos. ¿Estamos hechos de los sufrimientos de nuestros padres?

Sí, muchas de las decisiones que tomo o no están marcadas por la culpa que siento al pensar cuánto esfuerzo han dedicado toda su vida por poner comida en la mesa.

Durante la pandemia, a la gente mayor se la ha dejado de lado, como al eslabón débil de la sociedad. Algunos políticos en EE.UU. hablaron abiertamente de que si alguien tenía que morir que fueran ellos, que ya habían vivido su tiempo.

En mi comunidad los mayores son sagrados, no los escondemos ni los dejamos tirados ni los consideramos un estorbo. Es curioso como en algunas culturas occidentales se invisibiliza a nuestros mayores… y no tan mayores. La de mujeres de poco más de 50 años me han dicho que se sienten así, invisibles, especialmente por la gente joven. 

Rupi Kaur, 28 años, ha conectado con millones de jóvenes lectoras que ven como sus poemas reflejan sus vidas

Rupi Kaur, 28 años, ha conectado con millones de jóvenes lectoras que ven como sus poemas reflejan sus vidas 

 Nabil Shash

Hace dos años dijo que no era un faro del feminismo. Millones de poemarios vendidos después, ¿tampoco?

Solo soy una voz. Hay muchas. Es un honor formar parte del movimiento feminista y me sirve para seguir adelante con mis ideas y mis mensajes para cambiar el mundo, y hay mucho que cambiar. Vivimos en un mundo en el que una de cada tres mujeres en el mundo está expuesta a violencia sexual. Y ese dato es de antes de la pandemia.

La sororidad enraíza en sus versos.

Juntas somos más fuertes. Cuando una se levanta, todas nos levantamos. Si una camina, todas caminamos. Existe ese complejo misógino que quiere dividirnos y vencernos. Ese que dice que las mujeres son muy competitivas entre ellas y eso no es así. Una, en su puesto, puede abrir la puerta a muchas otras.

Solo soy una de muchas voces feministas. Es un honor formar parte del colectivo y me sirve para seguir adelante y tratar de cambiar el mundo: hay mucho que cambiar

Dice: “No podría sobrevivir sin las mujeres a las que puedo llamar amigas”.

Si tuviera que elegir entre amistad y amor… podría vivir sin amor romántico pero no sin amistad. La amistad es medicinal y no se le da demasiada importancia. En los momentos en que tuve la moral muy baja fueron mis amigas las que me llevaban a sitios cuando no podía ni conducir; llamaban al psicoterapeuta para pedir cita aunque no quisiera ir porque no podía salir de la cama.

Los críticos aún deben de pensar de dónde salió y cómo lo hizo.

La verdad es que no me importa (risas). Los críticos pueden confundirte. Al principio me preocupaban. Sus opiniones sobre mi son irrelevantes. Mi padre siempre me recuerda que mis críticos son mis lectores.

La crítica tiene un problema conmigo porque lo que escribo es 'accesible; otra cosa accesible en la vida es buena, pero para ellos, si se trata de literatura, no

¿Es porque su poesía no da rodeos?

La crítica tiene un problema conmigo justo por eso, porque lo que escribo es demasiado "accesible", cuando para mí esa palabra es maravillosa y positiva. Cualquier cosa que en la vida es accesible es buena, pero para ellos, si se trata de literatura accesible no lo es. Eso una idea clasista de ver el mundo, creo que el mundo editorial es clasista: históricamente, siempre se ha publicado en tapa dura para los que tienen más dinero y luego llega la edición en tapa blanda, la más económica. Eso me enferma. En mi caso es al revés. Primero llega la version asequible. Mis padres no se podían permitir pagar 30 dólares por un libro. En mi familia, los libros estaban en la biblioteca o se compraban en la tienda de segunda mano. El mundo editorial tiene muchos aspectos que son una farsa hecha por hombres, constuida sobre el patriarcado y la misoginia.

Rupi Kaur posa con la ediciónen inglés de su tercer libro, 'home body'

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 Amrita Singh

Ha alcanzado el éxito, ¿Por qué sigue teniendo ese punto de inseguridad?

Vaya… Me ha pillado. Esa es mi personalidad (risas). Intento estar en contacto con la realidad, y eso te lleva a la inseguridad, pero eso me hace fuerte para seguir escribiendo, publicando, recitando. Al final escribo para esa chica de 15 años que era yo y que no tenía a nadie.

¿Qué ha ganado y perdido este año?

He recuperado estabilidad y salud mental. Me he congraciado con la calma, con una vida más sana. Pero he perdido a amigos por la covid. He ganado la quietud, es un regalo. Me gusta mucho ir de gira, y lo eché de menos, pero solo al principio. Del 2015 al 2019 no paré ni un momento.

Zadie Smith explicó aquí hace poco que había dejado de fumar, pero que bebía “bastante más”. ¿A qué se ha enganchado usted, si puede confesarlo?

Confieso, confieso. Mis amigos se burlan de que no tengo adicciones, pero en noviembre empecé a beber y no poco. Un amigo había muerto. Las emociones se desbocaron. Al mes paré. Del alcohol pasé a la pastelería: galletas, bollitos de canela… En un análisis me salió colesterol alto y el doctor me los prohibió. Dejé de hornear y me enganché al café y eso todavía no lo he superado. (Risas)

En noviembre empecé a beber. Un amigo había muerto. Al mes paré. Del alcohol pasé a la pastelería y el médico me dijo basta por el colesterol. Me enganché al café...

¿Qué la ha salvado estos meses?

Me ha salvado mi familia, esas tardes de verano bebiendo té... Creo que he oído el trino de los pájaros por primera vez en mi vida, ver cómo las hojas de los árboles cambiaban de color, todo eso me dio mucha alegría. He descubierto la música de nuevo. He bordado, he practicado la alfarería, he cocinado mucho y he comido muchas patatas fritas… y por primera vez no me he sentido mal por ello.

¿Qué poemas tiene esperándola?

Son ideas medio formadas, escritos sobre mi familia que me da miedo publicar. Sí, ya sé, si lo hago tengo que cambiar los nombres.

La poeta y activista feminista canadiense en el festival literario de Jaipur

La poeta y activista feminista canadiense en el festival literario de Jaipur

 Nabil Shash


https://www.luismaram.com/25-poemas-de-rupi-kaur/#25_Sobre_la_inmigracion.

Lista de terremotos en Marruecos

 La lista de los peores terremotos que han sacudido Marruecos en el último siglo

El terremoto de Agadir (1960) dejó entre 12.000 y 15.000 personas fallecidas y el de Alhucemas (2004), más de 620


Una familia camina entre los escombros tras el terremoto del 8 de septiembre de 2023. | Foto: EFE/EPA/JALAL MORCHIDI

Miles de personas han perdido la vida por culpa del terremoto que la noche del 8 de septiembre sacudió Marruecos. Alcanzó una magnitud de 6,8 y se produjo a poca profundidad en una zona rural de las montañas del Atlas, a una distancia de unos 70 kilómetros al suroeste de la turística Marrakech. El temblor se pudo sentir a cientos de kilómetros, incluso en algunas zonas del sur de la península ibérica. De la lista de terremotos que se han producido en Marruecos durante el último siglo, este ha sido uno de los peores, aunque hubo otros que también dejaron cifras trágicas.

Terremotos como el acontecido ahora en la provincia de Al Houz, situada en el oeste de Marruecos, son raros. De hecho, previamente no se tenían registros de un terremoto de una magnitud mayor a 6 en un radio de 500 kilómetros. Estas magnitudes sí son más comunes en la zona norte de Marruecos, cerca del Mediterráneo, según explica el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

Repasamos la lista de los terremotos más importantes que se han producido en Marruecos durante el último siglo. Las magnitudes se han tomado del USGS, por lo que podrían variar si se consultan otras fuentes debido a los diferentes métodos que emplea cada una.

La lista de los peores terremotos que ha vivido Marruecos durante el último siglo

1960

El 29 febrero de 1960, un terremoto de magnitud 5,8 en Agadir, una ciudad costera del suroeste de Marruecos, acabó con la vida de entre 12.000 y 15.000 personas. Miles de personas resultaron heridas y el 75% de los edificios quedaron destruidos, aunque en algunos distritos ese porcentaje ascendió al 90%. Pese a que no tuvo una magnitud tan fuerte como la del terremoto que se ha producido este 8 de septiembre, fue uno de los terremotos de la lista de Marruecos que más daños ocasionó debido a la baja calidad de las construcciones, la poca profundidad a la que se produjo (unos 3 km) y su cercanía a la ciudad.

1969

De magnitud 7,8, este terremoto se produjo a finales de febrero, con su epicentro en las aguas del Atlántico, a unos 200 kilómetros del cabo portugués de San Vicente. Su violencia hizo que se sintiese a unos 1.300 km de distancia. Mató a un total de 13 personas, dos de ellas en Portugal y 11 en Marruecos, con muchos de los fallecimientos registrados días después debido a la caída de algunos muros que habían quedado debilitados por los temblores.

1994

Otro de los seísmos que forman la lista de los peores terremotos en Marruecos es el que se produjo a finales de mayo de 1994, de magnitud 6 y con epicentro a unos 7 km al oeste de la ciudad de Alhucemas. Murieron al menos dos personas, según recogió el Instituto Geográfico Nacional de España.

2004

Antes del terremoto de este año, el de Alhucemas de 2004 era uno de los peores que se recordaba en la historia reciente del país, de magnitud 6,4. Ocurrió la madrugada del 24 de febrero, mientras las familias dormían. Varias réplicas causaron la muerte de al menos tres personas y destruyeron edificios previamente debilitados. Dejó a su paso al menos 628 muertos, 926 heridos, 2.539 viviendas destruidas y más de 15.000 personas sin hogar. Como recuerda el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), se observaron grietas en el suelo y corrimientos de tierra en algunos puntos.

2016

El terremoto más reciente de esta lista -sin contar el sufrido este año en Marruecos- tuvo lugar a las cinco de la madrugada del día 25 de enero. Fue de magnitud 6,3 y se desató en el mar de Alborán, a unos 80 kilómetros de Alhucemas. Una persona murió a causa de un infarto. Además, al menos 26 personas resultaron heridas, varios edificios sufrieron daños y las comunicaciones telefónicas y el suministro eléctrico fueron interrumpidos en Melilla, como recuerda el USGS.

Fuentes

Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS)

Taj-Eddine Cherkaoui y Ahmed El Hassani: ‘Seismicity and Seismic Hazard in Morocco 1901-2010’

Instituto Geográfico Nacional de España

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